Menos ruido, más dirección.
Abres el computador con esa ilusión ingenua de empezar el día con foco. Entras al correo y ya tienes 40 mensajes sin leer. En WhatsApp hay tres grupos activos. En Teams apareció una reunión que no estaba en la agenda. El celular suena. Y alguien, con la serenidad de quien lanza una granada y se va, escribe, “urgente”.